Título IV. Art.1.432 CC. “LA DONACIÓN REMUNERADA, DONACIÓN CON CARGAS, DONACIÓN MODAL O DONACIÓN CONDICIONADA”.
También es donación, la liberalidad hecha por agradecimiento al donatario, o en consideración a sus méritos, o la que va acompañada de alguna obligación o carga impuesta al donatario. (18) Art.1.442 C.C. El menor emancipado y el inhabilitado, puede aceptar donaciones. Si la donación está sujeta a carga o condición, se requiere el consentimiento del Curador.
Art.1.630 al 1.648 C.C. CONTRATO DE OBRAS.

Respetando principios del Sistema Obligacional, la normativa legal en materia de Obligaciones agrupa no sólo lo previsto en el Libro Tercero del Código Civil, sino el resto de su articulado. Así lo demuestran los preceptos contemplados en los Arts.1.863 y 1.864 eiusdem, ver infra. 1.518 C.C. Concede al comprador las ACCIONES REDHIBITORIA y QUANTI MINORIS cuando el vendedor entregue la cosa con vicios o defectos, que la haga impropia para su uso, o lo disminuya. Redhibir o Derecho del comprador de deshacer la venta, por cosa viciosa.
1.684 C.C.  El mandato se ejerce en nombre, por cuenta y en representación del poderista.

1.844 y 1.878 C.C.; 542 C.Co. PROHIBICIÓN DEL “PACTO COMISORIO. El acreedor no puede apropiarse de la prenda; más sí puede hacerla vender por vía de remate judicial. Vs. “Cláusula resolutoria o terminación unilateral del contracto por el incumplimiento de una de las partes”; exige siempre, sin excepción, de la correspondiente sentencia que lo declare así.

1.977 C.C. El Derecho Real se prescribe a los veinte años. La acción personal se prescribe a los diez años. La acción derivada de la Sentencia Ejecutoria, se prescribe a los veinte años.  La acción derivada de la vía ejecutiva, se prescribe a los diez años.

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(18) LUPINI, Luciano. Reflexiones acerca del Negocio Indirecto y el “Negotium Mixtum Cum Donatione”. Revista Colegio de Abogados del Distrito Federal N°148. Editorial Arte, Caracas. Pág.160
“ ... la donación indirecta … liberalidad … donde el enriquecimiento del donatario se verifica mediante la realización de un acto o negocio jurídico el cual, si bien difiere de la donación directa, produce el mismo resultado econónico …”.

 

 

 

 

 

 

6.- Al contraer o asumir una obligación lo correcto es pagar. Pagar no siempre es dar dinero. Pagar es cumplir con el objeto de la obligación; implica satisfacer el servicio prometido al acreedor, es respetar lo ofrecido al acreedor. Pagar es la ejecución por el deudor del objeto de la prestación: DAR, HACER, O NO HACER. Quien paga es el deudor; y, cancela o “certifica el pago” el acreedor. En efecto, es el acreedor quien tiene facultad de liberar al deudor y lo hará una vez reciba el pago total de la obligación. Cancelar es, dejar sin efectos jurídicos válidos; abolir o abrogar una obligación, es hacerla ineficaz o sin vigencia. Y, quien dispone de esa facultad, poderío, atributo o derecho, es sólo la persona del acreedor, o el que lo represente. (19)
Cuando el deudor paga o cumple con el objeto de su obligación, adquiere el derecho de exigir a su acreedor, la liberación, extinción o cancelación de la obligación. El acto jurídico de efectuar la liberación, extinción o cancelación, es potestad exclusiva del acreedor. Cita. El pago representa uno de los medios de extinción de las obligaciones. La prestación, conducta, actuación debida por el deudor, es la cosa objeto de la prestación. Por lo que cosa, prestación, servicio debido, conlleva un concepto unívoco: La obligación. El deudor debe pagar por haberse comprometido a cumplir frente a su acreedor, aceptó pagar en beneficio y en favor de éste una prestación determinada (dar, hacer, o no hacer). Las obligaciones deben ser ejecutadas tal y como fueron contraídas (Art.1.264 del Código Civil). En virtud a la relación obligatoria, i.e., gracias al vínculo jurídico que dos o más personas crean, el deudor acepta comprometer su patrimonio y se obliga a pagar una prestación de carácter pecuniaria; si no es cumplida, éste responderá con su patrimonio (carácter coactivo o aprehensivo de la obligación). El deudor responderá con su patrimonio y no con su “persona”; la “manus inyectio romana” desapareció. La Responsabilidad del deudor es patrimonial o real, significa que el deudor responde con sus bienes habidos y por haber, Art.1.863 del Código Civil. El deudor será llamado a pagar aún en contra de su voluntad, así lo aceptó al obligarse. Si llegado el día del vencimiento o exigibilidad de la obligación, y el deudor incumple o impaga, será sometido al poder de coacción o facultad del acreedor de constreñir el patrimonio del obligado, aún en contra de su voluntad. El acreedor podrá hacerse pagar haciendo uso de los órganos de administración de justicia (léase los tribunales), así, embargará los bienes del deudor hasta lograr satisfacer la acreencia.
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(19) Rodríguez, Manuel Alfredo. Sobre el Derecho de Obligaciones. Publicación USM, 2001. Pág.24
“… quien paga es el deudor. Cancela el acreedor”.
 

 

 

 

 

7. Origen de las Obligaciones. El Derecho de Obligaciones proviene del Derecho Romano, y aún, desde la época de los griegos; ello constata su evolución hasta el Derecho Moderno. La doctrina acepta que es en la Edad Media, donde alcanza su desarrollo, con la ayuda posterior de los Canonistas y Postglosadores. (20) Más tarde, en el año 1804, con el Código Napoleón (verdadero origen de nuestro Código Civil), se objetiva su relevancia jurídica al darse inicio a la Codificación de las Obligaciones. En Venezuela, la evolución legislativa va desde la Gran Colombia hasta el primer Código Civil (Gobierno de Páez, año 1862, con la influencia del maestro Andrés Bello). Privaron las Leyes de la República, pero se reconoce que con las “Siete Partidas” se afianzó el liderato de la aplicación de normas de contenido obligacional. Así, el Código Civil Venezolano de 1942 acogió a plenitud el Proyecto Franco Italiano de las Obligaciones y los Contratos. Por último, se transita la etapa del Código Civil de 1942, el cual estuvo vigente en Venezuela hasta su reforma en el año 1982, fecha de publicación en Gaceta Oficial de nuestro actual Código Civil. No obstante, hemos insistido en señalar que esta última reforma legislativa no modificó el régimen obligacional que existía a la fecha.

8. Estudio, Doctrina o Teoría General de las Obligaciones; Derecho de Obligaciones; Derecho de Crédito; Derecho Personal; Relación Obligatoria; Derecho Patrimonial; Derecho Dinerario o Pecuniario; Prestaciones; Deudas; Créditos; Derecho Común; Principios, Reglas, Aforismo Obligacional; Responsabilidad; Ciencia de las Obligaciones.
Son distintas denominaciones para ubicar a las partes que conforman la relación obligatoria: El acreedor o pretensor, y el deudor u obligado a satisfacer la prestación en provecho del primero. “Obligación”, denota palabras como “vinculado”, “vinculante”, comprometerse, de OBLIGATIO, de OBLIGARE, LIGATIO. Implica: Atar, ligar, vincular, vinculante, lo que obliga, obligarse. El deudor es la persona que está sujeta a cumplir el pago del objeto de la prestación. Respecto al vínculo obligatorio, por parte del deudor hay una obligación o compromiso de cumplir. Mientras que en lo que atañe al acreedor, existe un derecho de crédito exigible contra el deudor. El término “Derecho Personal”, engloba y generaliza ambas situaciones: Acreencia contra el obligado y, deuda a favor del pretensor.
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(20) YNTEMA, Hessel. Derecho Romano. Editorial Revista de Derecho Privado, Madrid, 1951. Pág. 21.
“... obligaciones … del Derecho Romano ... revive los principios encerrados en el Corpus Iuris Civilis ...”.

 

 

 

 

 

El compromiso u objeto de la obligación, es el DARE, es la llamada prestación de DAR. También integran al objeto de la obligación, las prestaciones de HACER, y las de NO HACER una cosa o actuación, conducta o actividad determinada. Se satisfacen necesidades o se prestan servicios, gracias a las Obligaciones. Las prestaciones (dar, hacer y no hacer) son impuestas para su ejecución al deudor, incluso en contra de su voluntad, ya que así se comprometió a cumplirlas en provecho de su acreedor. Es legítimo, que el deudor convenga con su acreedor, en virtud al vínculo obligacional, en “exponer” su patrimonio personal. Las obligaciones tienen que ser cumplidas tal y como fueron contraídas, es el principio de ejecución en especie (Art.1.264 del Código Civil). Resaltamos el principio de la coacción o aprehensión: El deudor tiene que cumplir la obligación aún en contra de su voluntad; y sus bienes son la garantía de pago al acreedor. Siendo las Obligaciones de orden infinitas: Obligaciones civiles, mercantiles, penales, administrativas, marcarias, fiscales, tributarias, laborales, entre otras ramas del Derecho.

9.  DEFINICIÓN  DE  LA  OBLIGACIÓN.
“Obligatio est iuris vinculum quo necessitate adstringimur alicuius solvendae rei secundum nostrae civitatis iura”; tomado de las Institutas de Justiniano.
“Obligación es un lazo de derecho (vínculo jurídico), que nos constriñe en la necesidad de pagar alguna cosa según el derecho de nuestra ciudad”.
Nuestra definición: Relación o vínculo jurídico pecuniario, donde el acreedor constriñe el patrimonio del deudor responsable, a pagar o ejecutar la prestación (dar, hacer o no hacer). Y caso de contravención, el acreedor puede aprehender los bienes del deudor y hacerlos rematar, para satisfacer su acreencia.
En la definición propuesta, en virtud de la relación jurídica derivada de la obligación, dos o más personas pueden resultar comprometidas a cumplir la prestación. Así ocurre en las obligaciones solidarias, dos o más personas están coaccionadas al pago. Por otra parte, existe la reciprocidad, lo que se traduce así: Quien está compelido a ejecutar la obligación, podría ser titular a su vez de un derecho de crédito en contra de su acreedor. Esto último, se presenta en los contratos bilatelares, donde surgen obligaciones para ambas partes contratantes. (21)
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(21) LARENZ, Karl. Derecho de Obligaciones. Revista Derecho Privado. Madrid 1958, Tomo I. Pág.18
“... dos o más personas se obligan a cumplir con el derecho a exigirse prestaciones recíprocas ... ”.

 

 

 

 

 

Respecto al carácter dinerario de la obligación, exige que el objeto a satisfacer, sea apreciable de forma pecuniaria. La explicación que brinda la doctrina es que, el “dinero” es lo que va a resarcir al acreedor a través de la prestación compensatoria por vía forzosa, léase “tribunales”. Al hablar de la COACCIÓN, preferimos no hacer uso del término “coerción”. La coacción, es la APREHENSIÓN de los bienes propiedad del deudor; facultad del acreedor al ejercer la acción de cobro judicial del crédito insatisfecho por el obligado. Es el poder legal derivado del vínculo jurídico creado por la obligación. El derecho de crédito concede al acreedor la prerrogativa de exigir el pago, es la garantía o seguridad que ello se verifique sobre el patrimonio del deudor, “prenda común de sus acreedores salvo causas legítimas de preferencia”. Por efecto del vínculo jurídico, atributo de la obligación, el promitente se compromete con su patrimonio. Por lo que, ope legis faculta a que agredan sus bienes en caso de incumplir; respecto al estipulante, satisfará el objeto de una prestación (dar, hacer o no hacer) ante la contravención.

10.  Elementos  Constitutivos,  componentes  o  cualidades  esenciales  de  la  Obligación.

ELEMENTO SUBJETIVO. En una relación obligatoria intervienen el acreedor o sujeto activo (estipulante, pretensor), y el deudor o sujeto pasivo (promitente) sobre quien recaen las acciones de cobro ejercidas por el primero. Resaltamos que puede haber pluralidad de sujetos activos, o bien, pluralidad de sujetos pasivos. La obligación puede estar constituida por varios acreedores y un solo deudor; o, puede ser que haya un acreedor y varios deudores. Cita. Asimismo, no es requisito que al pactarse la obligación, ambas partes estén determinadas. Lo que sí exige la Ley es que exista la manera de determinarlas. Es es el caso de las obligaciones reales, propter rem, ob rem o ambulatorias. Si bien éstas serán estudiadas en detalle en próximos capítulos, es menester conocer que son obligaciones con la particularidad de que viajan de un patrimonio a otro, atienden a precisar quién es para una fecha concreta, el titular del derecho real sobre la cosa que se trate. V.gr., el poseedor de un cheque al portador, para la fecha en que exija el pago, es el acreedor. Los derechos reales menores generan estas obligaciones.

ELEMENTO OBJETIVO. Es la actividad, cosa, conducta o servicio debido, que el deudor se compromete a dar, hacer o no hacer, en favor del acreedor. Es el objeto de la prestación. La prestación refiere a la cosa, servicio o conducta debida que debe ser cumplida por el deudor.

 

 

 

 

Llegado el día en que la obligación se hace exigible al cobro, de requerirse su cumplimiento, el deudor debe pagar el objeto de la prestación (dar, hacer o no hacer). Si no lo hace de “forma voluntaria”, el acreedor, gracias al principio de la coacción o aprehensión, puede, tiene la facultad o poder legal, de llevar a los tribunales a su deudor para que cumpla de manera “forzosa” (ora en especie, ora por equivalente). Es la ejecución forzosa del patrimonio del deudor: El embargo de bienes. Es la Responsabilidad Patrimonial del deudor, quien responde con sus bienes, habidos y por haber. El elemento objetivo, u objeto de la obligación, equivale a precisar, a qué se obligó el deudor, responde a la pregunta: ¿ Cuál es la obligación o prestación del deudor ?  El objeto de la prestación puede recaer sobre sumas de dinero, o bien, en todo caso, debe traducirse en dinero. La conducta a que se compromete el deudor, debe ser capaz de interpretarse o tener valoración económica. Es el carácter pecuniario de la obligación. Pero, no siempre recae en el pago de una suma de dinero, puede ser un obrar positivo o de abstención.

ELEMENTO O VÍNCULO JURÍDICO. Es la relación que ata a los sujetos (nexun romano). Implica la unión, lo que enlaza o compromete. Para la mayoría de los autores: Vincula u obliga el respectivo patrimonio de las personas que intervienen en la prestación, dos o más sujetos. Sic. Es el poder, facultad, poderío, prerrogativa, atributo, señorío o derecho, que tiene el acreedor de constreñir, coaccionar, compeler, apremiar o aprehender el patrimonio del deudor ante los órganos de administración de justicia (tribunales), y ello, aún en contra de la voluntad del obligado e incluso, a usar la fuerza pública de ser necesario (manu militari).
El vínculo o relación jurídica obligacional, se traduce en la facultad del acreedor de agredir el patrimonio del deudor. El titular del derecho de crédito constriñe o compele al deudor para que cumpla la obligación. Es el elemento de coacción o apremio, se APREHENDEN los bienes propiedad del deudor, i.e., se EMBARGAN los bienes del obligado, hay “poder jurídico”. (22) La relación jurídica patrimonial implica sujeción o sometimiento de los bienes del deudor en beneficio del acreedor. Al asumir la obligación, e incumplirla, se ejecutan y rematan los bienes “al mejor postor”, mediante la actuación de los “tribunales”.
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(22) QUINTERO MURO, Gonzalo. Medidas Preventivas. Ediciones Fabretón, 1979. Página 198.
“... Las medidas de prohibición de enajenar o gravar bienes inmuebles, y el embargo de bienes muebles, también proceden por caución o garantía suficiente, … sobre cosas propiedad del deudor”.

 

 

 

 

 

LA “RESPONSABILIDAD”, como consecuencia del vínculo jurídico. Si el deudor incumple, el acreedor está facultado para agredir (aprehender o embargar) los bienes que integren para esa fecha, el patrimonio del deudor en busca de la indemnización de los daños sufridos. Texto legal. “El patrimonio del deudor es la garantía del acreedor”. Si el deudor incumple, RESPONDERÁ con sus bienes habidos y por haber en su patrimonio. Los bienes, derechos, intereses, servicios y acciones propiedad del obligado, son la garantía que tiene el acreedor para lograr satisfacer su crédito. Sobre el patrimonio del deudor recaerá la “acción” de cobro judicial del acreedor. Cita. EL CARÁCTER PATRIMONIAL DE LA OBLIGACIÓN, referido Ut Supra. La prestación debe ser susceptible de apreciarse en “dinero”; de hecho, la indemnización o resarcimiento en vía compensatoria así lo exige. La prestación indemnizatoria compensatoria recae en dinero.

11. El objeto o contenido de la obligación, la cosa debida (“ELEMENTO OBJETIVO”). A). LA PRESTACIÓN DE DAR. Aquella que transmite del deudor al acreedor, el derecho real por excelencia, esto es: La propiedad. O también, la que transmite o es capaz de ceder cualquier derecho real menor o limitado: Uso, usufructo, habitación, hogar, servidumbre, enfitéusis; o los derechos reales menores accesorios: Hipoteca, prenda, anticresis, retracto legal y convencional. DAR, conforme a Derecho, es la cesión o trasmisión, de forma inmediata y a través del legítimo consentimiento otorgado por las partes, del derecho real de propiedad o cualquier derecho real menor ya señalados, uso, usufructo, entre otros. (23) Las prestaciones de dar se complementan con dos prestaciones de hacer, y son, conservar y entregar la cosa. Sin embargo, debemos aclarar que para el Derecho Romano, DAR significaba no sólo transferir la propiedad de una cosa, sino también, la creación o constitución de cualquier derecho real menor sobre la cosa (Arts.1.161, 1.265, 1.474 C.C). Mientras que hoy, en el Derecho Contemporáneo, la constitución o creación de un derecho real menor o de garantía, es una obligación de hacer.
En este sentido, no encontramos respaldo doctrinario que afirme que en el Derecho Moderno la constitución o creación de un derecho real menor, sea una prestación de Dar.
La prestación de DAR está reservada a la cesión o trasmisión del derecho de propiedad o cualquiera de los derechos reales limitados, menores o garantía (también, de adquisición).
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(23) SANOJO, Luis. Instituciones del Derecho Civil Venezolano. Tomo I, Imprenta Nacional, 1873.
“Usufructo constituido sobre un animal y perece sin culpa del usufructuario no está obligado a restituirlo”.

 

 

 

 

 

Por otra parte, hay quienes apoyándose en el Art.1.549 C.C., consideran que al transferirse la titularidad de un derecho de crédito, se cumple con una obligación de Dar. Consideramos que ello es así, siempre que, el objeto de la cesión recaiga sobre la propiedad de la cosa, lo que ratifica, por esencia, la trasmisión de la propiedad. Según el Art.1161 del Código Civil, la propiedad o el derecho real menor que se trate, se transmite de inmediato, ope legis, por el consentimiento manifestado de forma legítima por los contratantes. La doctrina sostiene que, la obligación de dar se verifica sólo consensu. Dentro de lo expuesto, habíamos adelantado que es necesario conocer que las prestaciones de DAR, van acompañadas de las PRESTACIONES AÑADIDAS AL DAR, que no son más que prestaciones de hacer, a saber: Conservar la cosa debida, hasta su entrega. Conservar y entregar son prestaciones de hacer. Así lo regula el Art.1.265 eiusdem, esto es, la obligación de Dar lleva consigo: Entregar la cosa y conservarla hasta la entrega; y, si el deudor (vendedor) está en mora en hacer la entrega, la cosa queda a su riesgo y peligro. La prestación de Dar se perfecciona con el simple consentimiento otorgado de manera voluntaria por las partes, aunque no se haya efectuado la traditio brevi manu o tradición de la cosa. Significa que, aún no habiéndose hecho la entrega de la cosa; sí ya hubo consensu de partes entre cosa y precio, ipso iure, queda perfeccionada la obligación cuyo objeto sea el DAR. La prestación de DAR se ve complementada, con conservar la cosa hasta su entrega, las dos últimas, conservar y entregar, son prestaciones de hacer, y están a cargo del obligado. Y es que, una cosa es transferir el derecho real de propiedad (obligación de Dar); y otra muy distinta es hacer la entrega material o tradir la cosa, que como se dijo es una prestación de hacer (entregar la posesión de la cosa). Se cumple o perfecciona la prestación de DAR, con el simple acuerdo de voluntades, manifestado de forma legítima, mediante el mutuo asentimiento respecto a transferir el derecho real de propiedad o cualesquiera de los derechos reales menores, limitados o de garantía, de forma independiente a que se haya hecho, o no, la entrega material de la cosa. Conforme a derecho, el simple consentimiento entre la cosa y el precio perfecciona el contrato de venta celebrado por las partes. La venta es un contrato consensual; el principio sólo rige en los contratos consensuales, a saber: Compra – venta, arrendamiento, sociedad y mandato. Ocurrido el mutuo asentimiento de los contrayentes, el deudor debe cumplir las “obligaciones consecuenciales del dar”, i.e., conservar la cosa hasta la entrega. La venta tiene por objeto transferir la propiedad de la cosa. Toda obligación de DAR, perfeccionada, implica cumplir también las obligaciones de hacer: Conservar y entregar la cosa objeto del contrato.

 

 

 

 

La prestación de DAR se perfecciona sólo consensu, de forma inmediata, siempre que el objeto de la prestación recaiga sobre una COSA CIERTA o DETERMINADA (“cuerpos ciertos”), p.ej., el libro de “Alys Gomez”. Perfeccionada la obligación de DAR mediante el acuerdo de voluntades sobre la cosa y el precio; surge la pregunta: ¿Cuál es el efecto que produce? Respuesta: Al convenirse la obligación de DAR, traerá como resultado inmediato el nacimiento de dos obligaciones añadidas al DAR. Y son, CONSERVAR la cosa hasta su ENTREGA en manos del acreedor (Ex – Art.1.265 CC.). La obligación de DAR, se perfecciona con el simple acuerdo entre las partes, sobre la cosa y el precio, aunque no se haga la entrega de ella, ni se pague el precio. Por manera que, hasta que no se entregue “la cosa determinada; esa, y no otra”, el deudor está obligado a conservarla. El deudor cumple la prestación añadida al DAR, al entregar la cosa “cierta o determinada”; y hasta que esto se verifique, debe mantenerla en buen estado. Así aplica también, con las obligaciones cuyo objeto es un bien incorpóreo, se perfeccionan al entregar el título sobre el cual recae la cosa. Tesis mayoritaria de doctrina patria. No obstante lo anterior, las partes pueden según el principio de la Autonomía de la Voluntad o “impulso de la voluntad contractual”, fijar un plazo y posponer el cumplimiento de las prestaciones de HACER complementarias del DAR. En otras palabras, la prestación de DAR se perfecciona hoy, y sin embargo, las partes acuerdan que la entrega de la “cosa cierta o determinada (cosas infungibles)”, se haga una vez transcurrido tiempo “indeterminado” a la celebración del convenio. Vencido el plazo, deberá ser cumplida la obligación de entregar la cosa. El principio de la autonomía de la voluntad, permite validar el pacto aludido, para que la obligación de Dar no se perfeccione de forma inmediata con el simple consensu (cosa - precio), sino en fecha posterior. Es legítimo posponer la transmisión del derecho real. Difiere el tratamiento jurídico respecto a las obligaciones que recaen sobre “CUERPOS O COSAS IN GENERE, las llamadas COSAS FUNGIBLES O GENÉRICAS, determinadas por su número y especie. En ellas, la transferencia de la propiedad opera cuando se determina o individualiza el objeto. El deudor incumple si da una cosa de peor calidad; y, el acreedor no puede exigir una cosa de mejor calidad. Lo genérico nunca perece, por lo que el deudor se libera al entregar una cosa de la misma cantidad y especie: Un litro de leche, por ejemplo. (24)
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(24) BORJA SORIANO, Manuel. Teoría General de las Obligaciones. México, 1944. Página 185.
“Cuando la cosa se pierde o se deteriora sin culpa del deudor, la pérdida es de cuenta del acreedor ...”.

 

 

 

 

 

En las obligaciones bajo análisis, cuyo objeto recae sobre cosas de carácter fungible (genéricas): La trasferencia de la propiedad no se verifica de inmediato, hay que esperar a que se cumplan las condiciones de medida, calidad o cantidad ya indicadas. El nacimiento y ejecución de estas obligaciones, se produce en fechas distintas, esto es, en el momento que se logre determinar y precisar los objetos vendidos, en razón de su peso, cantidad y medida. Una vez comprobado lo anterior, será en ese momento cuando ocurre la trasmisión de la propiedad, aunque no se haya efectuado aún la entrega material de la cosa. En las obligaciones dinerarias o de entregar cantidades de dinero (cosas in genere), la trasmisión de la propiedad opera con el consentimiento; ya que, al entregarse el dinero se satisface la obligación de hacer, y no de dar. Se deduce de lo expuesto y según las normas del Derecho Privado, que la transmisión inmediata de la propiedad u otro derecho real menor, no tiene el carácter de Orden Público; por lo que la “voluntad de las partes”, como se indicó, privará sobre la regulación del tema bajo estudio. Según el principio de la Autonomía de la Voluntad Contractual y tipo de prestación, las partes e incluso la Ley, pueden posponer la fecha del perfeccionamiento de la trasmisión de la propiedad u otro derecho real menor o de garantía, “a un plazo determinado”, o someterlo a una condición. Así ocurre por ejemplo, en la venta con reserva de dominio: La propiedad se transmite al pagar la última de las cuotas convenidas. Mientras ello no ocurra, la propiedad se mantiene en cabeza del vendedor; pero los riesgos, peligros, contingencia o ventura sobre la cosa vendida, los sufrirá el comprador desde la fecha de la celebración de la venta con reserva de la propiedad, hasta el pago total de la obligación.

SOBRE  LA  CONSTITUCIÓN  DE  DERECHOS  REALES  LIMITADOS

No podemos finalizar el estudio de las obligaciones de DAR, sin antes hacer hincapié en lo siguiente. Hemos afirmado que la prestación de DAR, es la que tiene por objeto la cesión o transmisión de un Derecho Real, del deudor al acreedor, sea de la propiedad, o sobre cualesquiera de los derechos reales menores o limitados, de garantía o de adquisición. Y que estas prestaciones a su vez, van acompañadas o complementadas de dos obligaciones de hacer, y son, “conservar” la cosa hasta su “entrega”: “Conservar y entregar”, texto del Art.1265 eiusdem.

La obligación de DAR en Roma. La ciencia jurídica romana planteó la clasificación tripartita de las obligaciones: DARE, FACERE y PRAESTARE.

 

 

 

 

 

Para el Derecho Romano, DAR, era la trasmisión de la propiedad, pero también incluía la Constitución de un derecho real menor (léase, derecho menor de goce de uso, usufructo, derecho menor de goce de habitación, hipoteca, servidumbre, hogar, anticresis, y otros).
Quizás es este el origen de la confusión que observamos en cierto sector de la doctrina patria. En efecto, hay quienes sostienen que la prestación de DAR no sólo es la trasmisión del derecho real de propiedad, sino que incluyen además, la CONSTITUCIÓN DE UN DERECHO REAL LIMITADO, MENOR O DE GARANTÍA. Pues bien, resulta que así operaba en Roma, pero repetimos, en el Derecho Moderno, el concepto evolucionó. Sin embargo, debemos aclarar que para el Derecho Contemporáneo, la prestación de DAR sólo comprende la cesión, venta, traspaso o transmisión del Derecho Real de Propiedad o de cualesquiera de los derechos reales menores o de garantía, ora a título gratuito, ora a título oneroso. Y para ello, se requiere un negocio jurídico (contrato) capaz de transmitir la propiedad, como es la venta, cesión o donación de bienes, derechos, intereses, servicios o acciones. La cesión del derecho de uso, p.ej., representa una prestación de DAR. Mientras que, la constitución de una hipoteca es una prestación de hacer. Por tanto, ubicamos la constitución de un derecho real menor dentro de las obligaciones de HACER; y bajo ningún análisis la consideramos como prestación de DAR. En apoyo a nuestra aseveración, afirmamos que no existe jurisprudencia patria que respalde la tesis que señala la constitución de un derecho real menor o limitado, como prestación de DAR. Para el Derecho Venezolano y la jurisprudencia nacional, la constitución de un derecho real menor, limitado o de garantía, v.gr., la constitución de una hipoteca o una servidumbre de paso, son obligaciones de hacer. In fine resaltamos copiosa jurisprudencia.

B).- PRESTACIONES DE HACER. Basta nombrar cualquier verbo que represente una actuación o conducta positiva, o bien, una actividad o servicio a ser desarrollado por el deudor. Así definimos esta prestación. Se exceptúa, claro está, el verbo: DAR, ya que según hemos insistido tiene por objeto transferir la propiedad o cualquier derecho real menor. Por ejemplo, son prestaciones de HACER: Construir, escribir, cantar, cuidar, transportar, pagar y conservar. Son la mayoría de las prestaciones, innumerables e infinitas; son conductas de obrar, positivas. La importancia de las prestaciones de HACER radica en que si el deudor las incumple, el acreedor puede demandar la ejecución forzosa en especie. Este cumplimiento se logra por “UN MEDIO  DE  EJECUCIÓN  IN  NATURA  INDIRECTO”, texto del Art.1.266 eiusdem.

 

 

 

 

El acreedor podrá hacerse autorizar por el Tribunal, a él mismo o bien, hacer que un tercero cumpla la obligación, en ambos casos a costa del deudor. Hay más, la norma jurídica in comento establece que, si el cumplimiento en especie, esto es, tal y como fue contraída la obligación, no es posible, procederá entonces el cumplimiento por equivalente, lo que se traduce en el pago de la indemnización de los daños y perjuicios ocasionados al acreedor, es la indemnización por Responsabilidad Civil (Arts.1.264 y 1.271 C.C.). Por último, existe un común denominador entre las obligaciones de DAR y las de HACER, y es que, en ambas coincide la actividad positiva del deudor en beneficio del acreedor, de allí su nombre: Prestaciones positivas. (25)

C).- PRESTACIONES DE NO HACER. Equivale a enunciar cualquier verbo “en negativo”; el deudor se compromete a NO efectuar una actividad o conducta determinada. V.gr., el deudor se obliga a NO “divulgar información”, a NO construir, a NO escribir, a NO “importar bienes”. Es una conducta de abstención del deudor, son las OBLIGACIONES DE ABSTENCIÓN. El deudor cumple, al no ejecutar la conducta o servicio que se trate. Es el denominado: “PATI”. Hay prestaciones positivas (DAR y HACER); y prestaciones negativas o de no hacer. Éstas últimas se cumplen en especie, de manera voluntaria, con la conducta de abstención del deudor. Y de manera forzosa, “MEDIANTE UN ACTO DE EJECUCIÓN IN NATURA(de la obra del autor Maduro Luyando), que se traduce en que el acreedor sea autorizado por el Juez para destruir él mismo, o que lo haga un tercero a costa del deudor, aquello que NO debió hacer (Art.1.268 eiusdem). Y cuando no sea posible “borrar del terreno de la realidad” el acto o conducta desarrollada, procederá el PAGO POR EQUIVALENTE, vista la imposibilidad del pago en especie; ello significa pagar la indemnización de los daños y perjuicios compensatorios. En aquellas prestaciones cuyo objeto recaiga en una abstención o NO HACER, equivale a constatar que el deudor promete no realizar una tarea determinada. Si el deudor “se abstiene” y no realiza ese acto, está dando cumplimiento en especie y de forma voluntaria a su obligación. Se afirma que, el obligado satisface el objeto de la prestación, al “no hacer”, así cumple.
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(25) CRISTÓBAL MONTES, Angel. Curso de Derecho Romano (Derecho de Obligaciones). Facultad de Derecho, Universidad Central de Venezuela, Caracas 1964. Página 4.
“... relación o vínculo jurídico ... una persona (acreedor-creditor-reus credendi - reus stipulandi) tiene la facultad de exigir a otra (deudor - debitor reus debendi - reos promitendi) determinada prestación, … ora positiva … ora negativa …”.

 

 

 

 

 

Hay variedad de ejemplos de prestaciones de NO HACER. La empresa cuyo objeto es la explotación de programas de computación y exige a sus empleados el compromiso de NO divulgar información a la competencia. Las OBLIGACIONES DE CONFIDENCIALIDAD, p.ej., la emisora de radio que al contratar hace valer entre sus empleados la obligación de no laborar, vigente el contrato, en otra emisora del medio: OBLIGACIÓN DE EXCLUSIVIDAD. Reiteramos, la doctrina señala como prestaciones positivas, las que llevan por objeto el dar y el hacer; y, prestaciones negativas de No Hacer u obligaciones de abstención.

12. Requisitos para que la obligación cree plenos efectos jurídicos válidos vinculantes u oponibles entre las partes contratantes (eficacia jurídica).
La licitud de la prestación implica que no sea contraria a derecho. Además, la cosa debida tiene que poder ejecutarse o cumplirse en la realidad, p.ej., no es posible viajar de Caracas a la ciudad de Cumaná, en tres minutos. No es posible, en lo jurídico, pactar una obligación que tenga por objeto la enajenación de un terreno de la municipalidad. Si la prestación viola lo anotado, la obligación es nula, se tendrá que nunca existió por ficción jurídica. El objeto de la prestación debe estar determinado o ser susceptible de determinarse en el desarrollo de su ejecución; para la fecha en que la obligación sea exigible, ello requiere estar “determinada o ser determinable”. En principio, son las partes las llamadas a convenir y establecer el objeto de la obligación al momento de celebrar el contrato. Por excepción, el Juez podrá fijar el objeto e incluso, podría hacerlo un tercero, siempre que exista acuerdo expreso de las partes (texto Art.1.155 eiusdem). Es válido que el objeto de la prestación no exista para la fecha en que se contrae la obligación. La Ley exige que exista la cosa u objeto para el momento de satisfacer o pagar la prestación, p.ej., la venta de la cosecha futura, o de petróleo por el Estado para los próximos veinte años. EL OBJETO DE LA PRESTACIÓN DEBE SER DE CARÁCTER DINERARIO O PECUNIARIO. (26) Es el elemento patrimonial de toda obligación. Hemos insistido que el objeto de la prestación debe ser apreciable o traducible en dinero. Subrayamos que es una suma de dinero, lo que el deudor estará obligado a pagar en compensación por los daños y perjuicios, vista la imposibilidad del cumplimiento en especie. Lo expresado, es el interés del acreedor, el componente dinerario al experimentar la indemnización de los daños y perjuicios sufridos.
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(26) MELICH ORSINI, José. Estudios de Derecho Civil. Caracas, Ediciones Fabretón, 1974. Pág.72.

 

 

 

 

 

“ ... el problema de la tipicidad de la ejecución forzosa en especie ... la sanción jurídica opera ... o con el sometimiento material del incumpliente o con la constitución a su cargo de un nuevo deber, sucedáneo del deber violado ... para distinguir estas dos formas, se habla de sanción inmediata y de sanción mediata, o más bien, de sanción material y sanción obligatoria ... el resarcimiento del daño actúa con la imposición al incumpliente de una nueva obligación que tiene por objeto una suma de dinero; … En cambio la pena corporal, como la ejecución, se aplican sin más con la fuerza, esto es, con el sometimiento material del obligado. La prohibición de la autotutela y su consecuente sustitución por la naturaleza estatal de la tutela jurisdiccional de los derechos, al determinar la necesidad de la sentencia como presupuesto indeclinable para actuar esa sanción en que consiste la ejecución forzosa, pone claramente de relieve que mientras que el fenómeno de la sustitución de la legítima expectativa del acreedor a obtener la cooperación de deudor para la satisfacción del deber primario por la ulterior e igualmente legítima expectativa a obtener dicha cooperación para la realización de la conducta sustitutiva, en caso del incumplimiento al deber primario, es algo que pertenece indudablemente al ámbito del derecho privado  o sustancial. Mientras que la ejecución forzosa del bien primario o del deber secundario derivado, pertenece al derecho procesal y tiene naturaleza publicista. Ello se pone de relieve cuando se considera que, mientras los destinatarios de las normas que regulan las relaciones a que da origen entre el acreedor y el deudor el incumplimiento por parte de éste último a su deber son precisamente ambos sujetos, el destinatario de las normas que regulan la actuación de esa sanción extrema que hemos llamado ejecución forzosa, viene a ser precisamente el juez u órgano ejecutivo ... planteadas las cosas en este terreno, no puede sorprender que el problema de la tutela jurisdiccional de los derechos de crédito tienda a polarizarse entre dos concepciones doctrinarias extremas: de una parte, la de aquellos que, remontándose al dato básico de la genérica sumisión del deudor a sufrir la actuación de la sanción de su deber originario y apoyados en la presencia en nuestro Código Civil de ciertas normas que parecen consagrar un explícito reconocimiento de la inmediata actuación de tal sanción, afirman la existencia de un principio general, que impondría la realización coactiva y específica de todo derecho de crédito; y de otra parte, la de aquellas normas que regulan la actuación de oficio ejecutivo y en el principio de la restricción de la competencia de éste a los poderes que le están expresamente atribuidos, postulan, por el contrario, la existencia de un principio de tipicidad de la ejecución forzosa ... como esta compleja controversia entre quienes predican el carácter genérico de la ejecución en especie y quienes, al contrario postulan su rígida tipicidad, compromete irremediablemente todos los aspectos de esta investigación ... la garantía de la propia esfera jurídica del deudor no es un absoluto incondicionado, y, por el contrario, debe ser conciliada con las normas constitucionales que conceden al acreedor la tutela jurisdicciconal de sus derechos, con las normas procesales que consagran las atribuciones del órgano ejecutor para asegurar el cumplimiento de su sentencia ... por otra parte, el principio de la concursalidad de los acreedores sobre el patrimonio del deudor, cuyas consecuencias ... por estar consagrado en beneficio de los acreedores y no del deudor, puede significar un obstáculo o límite de hecho al interés del acreedor ... ”. (Bastardillas nuestras).

 

 

 

 

 

En resumen, el objeto de la prestación debe recaer en una ejecución posible, que se pueda satisfacer en la “vida real” y en lo jurídico. Además, la prestación debe ser lícita, no puede violar lo previsto en nuestro orden legal vigente; así deberá respetará el texto del Art.6 CC.

13. Pretérita concepción personal del vínculo jurídico. En Roma el vínculo, relación o elemento jurídico de la prestación era el NEXUM, utilizado para simbolizar que la persona del deudor era quien respondía, la persona del deudor era el garante del cumplimiento. Regía la manus injectio romana, por aplicación de la Lex PoeteliaRomana. El acreedor podía vender a su deudor como esclavo, “más allá del Tiber”. En Venezuela, estuvo vigente el régimen de la prisión por deudas, pero fue abolido en el período gubernamental de Monagas, año 1851.

 

14. En el Derecho Moderno, el  VÍNCULO JURÍDICO es de carácter  patrimonial o real. Es el principio de la Responsabilidad Patrimonial: El acreedor goza de la facultad, poder, señorío o Derecho Personal, prerrogativa, de agredir o atacar el patrimonio de su deudor. En el Derecho Contemporáneo, el vínculo jurídico no se crea entre los SUJETOS de derecho que intervienen en la relación. Más bien, se reconoce que el vínculo actúa entre los PATRIMONIOS del deudor (promitente) y el acreedor (estipulante). Del vínculo jurídico deviene la Responsabilidad del deudor, su patrimonio responde ante sus acreedores, quienes concurren a satisfacer sus créditos en igualdad de derechos, salvo que existan “causas legítimas de preferencia” (hipoteca, prenda, acreedores privilegiados). Es la Responsabilidad Patrimonial del deudor, el poder de agresión válida del acreedor contra el deudor; agresión legal al cobro. Este poder de agredir o hacer ejecutar por vía judicial, léase APREHENDER el patrimonio del deudor, es el elemento de COACCIÓN, carácter fundamental del derecho de crédito cuya titularidad detenta el acreedor legítimo. Es la coacción o Responsabilidad Civil Patrimonial. La Responsabilidad es el poder o vínculo jurídico, que dota o faculta la agresión – aprehensión, del acreedor hacia el patrimonio del obligado, y que el Juez lo autoriza mediante el ejercicio de la acción. La Responsabilidad deriva del vínculo o relación jurídica obligacional. Llegado el día que la obligación se hace exigible, si el deudor incumple, el acreedor no podrá agredir a la persona del deudor; la Ley lo autoriza a ejecutar el patrimonio del obligado. Pero, si el acreedor se excede o abusa en el ejercicio de ese derecho, será castigado a pagar una indemnización al deudor, ello, siempre que se configuren los requisitos del Abuso de Derecho.

 

 

 

 

MADURO SEÑALA: “TAN ES ASÍ, QUE SI EL DEUDOR NO TIENE PATRIMONIO Y NO CUMPLE SU OBLIGACIÓN, ÉSTA FRACASA, POR CUANTO NO EXISTE FORMA QUE EL ACREEDOR OBLIGUE A CUMPLIR AL DEUDOR. EL ACREEDOR TENDRÁ QUE ESPERAR QUE EL DEUDOR LLEGUE A MEJOR FORTUNA … SON VÁLIDAS LAS OBLIGACIONES QUE CONTRAE UNA PERSONA INSOLVENTE, QUE CARECE DE PATRIMONIO, … AL DESAPARECER EL PATRIMONIO DEL DEUDOR, LA OBLIGACIÓN NO PODRÍA CONSTITUIRSE Y NO PRODUCIRÍA NINGÚN EFECTO”. (TÍTULO II, CAP.II). Cita in fine.

Aclararamos de seguidas. El deudor siempre tiene patrimonio, y nada más que un patrimonio. Y, el patrimonio es la sumatoria de las obligaciones, derechos y deudas. (27)
El patrimonio es una relación de continencia, el juego del continente y contenido. Puede ocurrir que para una fecha determinada, el deudor no tenga contenido o bienes dentro del continente; pero, siempre existe el “continente” o la capacidad de llegar a tener bienes dentro del contenido. En consecuencia, siendo la Responsabilidad del deudor de carácter patrimonial, significa que se obliga a pagar, con sus bienes y no con su persona. Al no existir bienes, al menos suficientes para el pago total (pero sí patrimonio) a la fecha del vencimiento del plazo o exigibilidad de la obligación: EL ACREEDOR NO PODRÁ HACER EFECTIVO, O COBRAR SU CRÉDITO. La deuda, bajo esta hipótesis, no será satisfecha para ese momento o fecha; el acreedor tendrá que esperar a que el deudor mejore su “situación patrimonial”.

CONCLUSIÓN: Existan o no bienes dentro del continente patrimonial, la obligacion que contrae el deudor insolvente, es EFICAZ, esto es, produce plenos EFECTOS jurídicos válidos u oponibles entre las partes.
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(27)  FIGUEROA YAÑEZ, Gonzalo. Curso de Derecho Civil, Tomo I, Editorial Jurídica de Chile, 1975.
“ … Todas las relaciones pecuniarias que existen entre los hombres son relaciones de obligaciones … Compras de víveres, transportes. El hombre teje así, alrededor de sí, una red de obligaciones múltiples, ... se opone … obligación del derecho real, como elemento del activo; la obligación es en esta acepción, sinónimo de crédito. A la inversa, obligación ... en razón de una deuda, en sentido restringido …”.

 

 

 

 

 

15. Correcta interpretación de los artículos 1.863 y 1.864 del Código Civil. La Ley del Concurso de Acreedores o principio de la Par Condicio Creditorum; opuesto al principio aplicado en los procedimientos concursales de la Quiebra y el Atraso: Acciones Ut Singuli. Llegado el día de la exigibilidad de la obligación, si el deudor incumple, el acreedor dispone de las acciones de cobro por vía judicial (tribunales - justicia), para hacer efectivo su crédito. Cita.
Sin embargo, las acciones podrían resultar infructuosas, si para la fecha de ejecución, no existen bienes en el contenido del patrimonio del deudor: El acreedor no podrá “satisfacer su crédito”. En el caso in comento, es correcto afirmar que el acreedor tendrá que esperar a que su deudor alcance mejor situación patrimonial o “que llegue a mejor fortuna”. Una vez acaecido esto, podrá el acreedor hacer efectivo su crédito sobre los bienes que ingresen en el patrimonio del deudor. Toda persona tiene patrimonio, y sólo un patrimonio. El patrimonio debe ser entendido como el juego del continente y contenido. La expectativa de derecho que en el futuro ingresen bienes al patrimonio del deudor, se mantendrá mientras éste permanezca vivo. Basta imaginar un vaso de vidrio o cristal transparente, al cual ubicamos como el continente patrimonial; lo que exista dentro del vaso para la fecha de la ejecución, será el contenido patrimonial. Significa que todo sujeto de derecho, tiene un patrimonio, sin importar que dentro del patrimonio existan para una fecha determinada, más o menos bienes. Incluso podría no haber bienes, más sin embargo, siempre hay patrimonio; por operar la expectativa de derecho, del posible ingreso de bienes en la bolsa patrimonial o continente. Y es que, el patrimonio sin bienes hoy, o aún, insuficiente para satisfacer un crédito, es susceptible mañana de recibir bienes. Cita. A ello se refiere el Art.1.863 C.C., al señalar: “BIENES HABIDOS Y POR HABER”. Toda persona puede adquirir bienes en el futuro, sin excepción. Lo anterior, implica alcanzar fortuna. “El patrimonio del deudor es la prenda común de sus acreedores”, quienes concurrirán sobre el mismo a satisfacer sus acreencias. “Prenda”, refiere a la garantía que representan los bienes del deudor en general, esto es, al pago de sus deudas para una fecha precisa. El Código al usar el término “prenda”, lo hace de forma impropia y confusa, ya que no vincula al contrato de prenda en específico. El patrimonio del deudor, es la prenda o garantía que tiene el acreedor para lograr satisfacer su crédito de manos del obligado. Por último, todo patrimonio se encuentra integrado por bienes, derechos, intereses, servicios y acciones. El acreedor podrá “cobrar” o satisfacer su crédito, según el grado de solvencia patrimonial de su deudor, para la fecha en que se haga exigible la deuda; o aún antes, conforme a los casos previstos en el Art.1.215 CC.

 

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